Calzado ortopédico ¿Qué es y para qué sirve?

El calzado ortopédico para el pie se trata de dispositivos médicos ortopédicos que son recetados por especialistas para el tratamiento de problemas, lesiones o dolores en el pie que pueden afectar el caminar normal de la persona, la alineación del cuerpo y causar muchas otras complicaciones.

Este calzado consiste en zapatos o tenis que, además de que sus materiales son altamente resistentes para durar un tiempo prolongado, ayuda a corregir o controlar el problema que el paciente presenta.

En la actualidad existen tenis o zapatillas ortopédicas personalizadas que son diseñadas por especialistas para adaptarse a las condiciones del pie de cada persona y que brindan el soporte y la corrección necesarias.

El calzado ortopédico sólo debe ser utilizado cuando son recetadas por un médico ortopedista o un podólogo, quien previamente debe estudiar cuál es la disfunción del pie, como afecta a la marcha de la persona y cuáles son las mejores opciones para el tratamiento.

¿En qué casos deben usarse calzado ortopédico?

Existen muchos padecimientos que pueden afectar los pies y la forma de caminar de las personas, para lo cual deben usarse zapatos, plantillas, ortesis o dispositivos especiales para corregir el problema.

Los principales motivos por los cuales las personas necesitan usar zapatos ortopédicos, son:

  • Pie plano
  • Desvío del pie
  • Diabetes
  • Fascitis plantar
  • Artritis
  • Espolones
  • Juanetes
  • Metatarsalgia
  • Enfermedad de Sever
  • Calambres
  • Deformidades
  • Amputaciones de dedos
  • Amputación parcial de pie
  • Asimetría
  • Extremidades más cortas que la otra

La correcta implementación y uso de calzado ortopédico ayudará a las personas a reducir el dolor que presentan en la zona, mejoran la forma de caminar, el equilibrio, reducen el cansancio y detiene o previene deformaciones en los pies.

¿Cómo funciona el calzado ortopédico?

Los zapatos ortopédicos sirven para brindar apoyo, presión o equilibrio en el cuerpo, alineando el pie y obligándolo a tomar la postura correcta para el caminar, además de reducir el dolor y contribuyendo a corregir o contener deformaciones que pueden agravarse si no se tratan.

Estos zapatos en casos especiales deben ser diseñados de forma personalizada por un especialista, quien hará un escaneo y molde de los pies del paciente para posteriormente fabricar el calzado con la rigidez o flexibilidad necesaria.

Para fabricar calzado ortopédico se usan diferentes materiales, como:

  • Espuma de látex
  • Poliuretano flexible
  • Esponja de caucho

Estos materiales son bastante resistentes, por lo que pueden durar bastante tiempo sin que la persona necesite unas nuevas zapatillas.

También es posible que en el momento de la cita el médico especialista entregue al paciente el modelo en yeso de sus pies por si es necesario fabricar nuevos zapatos ortopédicos.

Alternativas al uso de calzado ortopédico

El calzado ortopédico no siempre es la única solución a problemas en los pies o en la alineación del cuerpo, ya que dependiendo del padecimiento y su gravedad, se puede optar por el uso de otro tipo de dispositivos, como ortesis o plantillas propioceptivas.

De igual manera existen otro tipo de aparatos, como soportes de tela, soportes para las piernas, tobilleras, rodilleras o rellenos prostéticos que se usan generalmente en los casos de amputaciones de dedos o parciales del pie.

El aparato que se use debe ser determinado por el médico especialistas pues cualquier modificación o tratamiento que se haga sin consultar a un experto puede poner en riesgo la salud del paciente y terminar generando mayores problemas.

¿Dónde comprar calzado ortopédico?

Si el problema es muy ligero y no se necesita de un aparato especializado, las personas pueden adquirir calzado ortopédico que están en venta en diversos lugares, como tiendas especializadas en ortopedia y podología, hasta en centros comerciales y tiendas de autoservicio.

Sin embargo, si el problema es más severo, deberán comprarse directamente con los médicos especializados, quienes son los responsables de analizar la condición biomecánica del pie del paciente y diseñar el aparato que resulte más efectivo, con una forma y materiales específicos.

Hay lugares que inclusive pueden fabricar zapatos el mismo día para que pueda comenzar el tratamiento a la brevedad.

¿Cuánto cuesta el calzado ortopédico?

El costo del calzado ortopédico es variado y dependerá de los materiales de los cuales se fabrique el aparato hasta de las formas o funciones especiales que deba tener (lo cual depende del padecimiento de cada persona.

Por lo general los zapatos ortopédicos genéricas tiene precios desde 500 a 2500 pesos mexicanos, mientras que los zapatos personalizados y especializados pueden tener precios superiores a los 3000 pesos, aunque estas suelen ser mucho más resistentes y duraderas, por lo que resultan ser una inversión bastante económica si la comparamos con los beneficios que nos otorgan en nuestra salud y calidad de vida.

Aparatos ortopédicos para piernas: ¿Qué son, cómo funcionan y dónde conseguirlos?

Es muy probable que la gran mayoría de las personas necesiten hacer uso de todo tipo de aparatos ortopédicos para piernas en algún momento de la vida, pues el cuerpo humano, ya sea desde el nacimiento o en edades avanzadas, puede sufrir problemas o trastornos que requieran de la corrección con la ayuda de un aparato externo especializado.

Ya sea que los necesitemos para un problema para caminar, dolores, problemas en músculos y huesos o por un accidente, los aparatos ortopédicos para piernas siempre serán la mejor opción para rehabilitar nuestro cuerpo hacia una función normal o lo más normal posible.

Sin embargo, ¿sabes qué son los aparatos ortopédicos para piernas?, ¿cuáles tipos existen?, ¿cómo se usan y más sobre ellos? En Miprotesisdepierna.mx te contamos todo lo que debes conocer sobre estos artefactos.

¿Qué son los aparatos ortopédicos para piernas?

Los dispositivos ortopédicos son dispositivos creados o diseñados específicamente para personas que tienen una discapacidad en las extremidades inferiores. Pueden variar en tamaño desde máquinas pequeñas y simples hasta máquinas grandes y más sofisticadas.

Su función principal es ayudar a una persona a moverse de un lugar a otro, así como corregir posturas.

¿Qué es la ortopedia

La ortopedia es una especialidad médica que se enfoca en el diagnóstico, corrección, prevención y tratamiento de pacientes con deformidades esqueléticas, como problemas en los ojos, articulaciones, músculos, ligamentos, tendones, nervios y piel. Estos componentes forman el sistema músculo-esquelético.

Los avances en ingeniería y tecnología en las últimas décadas supuestamente han resultado en un avance significativo no solo en áreas directamente relacionadas con ellas, sino también en sectores médicos como los negocios ortopédicos. Esta es un área en la que existe una amplia gama de diseños complejos fusionados con temas médicos de manera precisa, todos con un mismo objetivo en mente: asegurar la mejor calidad de vida posible para cada paciente que requiere servicios de ortopedia.

Actualmente, el proceso de venta de material ortopédico, como el de otros mercados, está siendo impulsado por las ortopedias online.

Entre las atenciones de las que suele ocuparse la ortopedia, se encuentran:

  • Deformidades de los huesos
  • Infecciones de los huesos
  • Tumores óseos
  • Fracturas
  • Necesidad de amputación
  • Seudoarticulaciones: dificultad para que las fracturas sanen
  • Consolidaciones defectuosas: fracturas consolidadas en mala posición
  • Deformidades de la columna vertebral
  • Artritis
  • Bursitis
  • Dislocación
  • Dolor articular
  • Hinchazón o inflamación articular
  • Rupturas de ligamentos

¿Cuál es la importancia de los aparatos ortopédicos para piernas?

Los dispositivos de apoyo y los dispositivos ortopédicos son herramientas que lo ayudan a sostener objetos, abrir y cerrar puertas y transferir peso mientras cambia de posición o camina. Es fundamental lograr un equilibrio entre el uso de una articulación adolorido (artrítica) y su resto. Cuando el ejercicio por sí solo no es suficiente para reducir el dolor, los dispositivos de asistencia y los dispositivos ortopédicos pueden ayudar al transferir el peso fuera de la articulación.

Tipos de aparatos ortopédicos?

Hay varios tipos de dispositivos ortopédicos; sin embargo, siempre debemos tener en cuenta que su finalidad es apoyar o fijar una o más coyunturas defectuosas. Es importante tener en cuenta que cuando usamos uno de estos dispositivos por primera vez, no debemos dejarlos desatendidos porque son nuevos y diferentes. Además, el tiempo de uso debe ser por períodos cortos de tiempo, aumentando gradualmente a medida que pasa el tiempo.

Para ser ideal, un dispositivo ortopédico debe cumplir una serie de criterios, que incluyen comodidad, facilidad de inserción y extracción, ausencia de daños (ceir o corte), habitabilidad sin dejar de ser resistente y la capacidad de ajustarse o adaptarse a medida que el niño o la persona crece. Dentro de ellas encontramos también lo que se conoce como hipótesis, que deben reunir las mismas condiciones.

Considere que los dispositivos ortopédicos se deben hacer a la medida y de manera individualizada para cada persona que los requiera. Los ejemplos de dispositivos ortopédicos incluyen piernas completas, pilares cortos, cinturones de cadera, chalecos o corsé ortopédicos y plantillas ortopédicas para zapatos.

¿Cómo se usan los aparatos ortopédicos para piernas?

Los dispositivos de apoyo deben usarse junto con el ejercicio.

Un bastón o una muleta utilizados en el lado opuesto de una rodilla o cadera adoloridos pueden ayudar a reducir la tensión articular.

Los dispositivos ortopédicos y las férulas se pueden usar en situaciones específicas para ayudar a reducir el dolor al reducir la fuerza de tensión articular.

Los taburetes, carritos, contenedores de basura y otros artículos sobre ruedas se pueden rellenar en lugar de transportarlos o almacenarlos.

Se pueden utilizar extensores para pomo (perillas, picaportes) para abrir puertas sin girar el pomo. Un asiento inodoro elevado puede ser útil, especialmente en el caso de una rodilla o cadera adolorida. Las asas moldeadas o acolchadas facilitan el agarre de objetos como llaves, utensilios de cocina, peines o cepillos dentales.

¿Quienes recomiendan y diseñan los aparatos ortopédicos?

Estos dispositivos deben estar en manos de ortopedistas y usarse para rehabilitación; cada uno debe ser hecho específicamente para el paciente y modificado de acuerdo a sus necesidades; la edad también es una consideración a tener en cuenta al cambiar un dispositivo ortopédico. Para el mejor desarrollo y adaptabilidad de estos dispositivos, deben usarse de manera consistente.

La atención ortopédica requiere un enfoque de equipo de manera regular. Esto podría incluir un médico, un especialista no médico y otros proveedores de servicios. Los especialistas no médicos, como un fisioterapeuta, son profesionales.

Después de graduarse, los cirujanos ortopédicos reciben entre 5 y 10 años adicionales de capacitación. Se especializan en el tratamiento de problemas con los ojos, músculos, tendones y ligamentos. Están calificados para manejar problemas articulares utilizando técnicas quirúrgicas y no quirúrgicas.

¿De qué están hechos los aparatos ortopédicos para piernas?

En el mundo actual, podemos encontrar muchos dispositivos modernos hechos de plástico o metal. El metal es una mezcla de acero y aluminio que lo transforma en un material fuerte pero moldeable. En plástico, se recomienda utilizar polipropileno ya que es fácil de moldear al calentar. Las personas con discapacidad no siempre tienen acceso a uno de estos dispositivos ortopédicos, por lo que existe una variedad de técnicas y materiales ortopédicos que pueden ayudar a reemplazar estos dispositivos sofisticados manteniendo su funcionalidad y viabilidad.

¿Dónde conseguir aparatos ortopédicos para piernas

Los aparatos ortopédicos pueden conseguirse en consultorios o clínicas de ortopédia especializada, o bien, deben ser diseñados y fabricados por expertos de acuerdo a las necesidades únicas de cada paciente. Para esto se puede necesitas de estudios de imágen.

Los procedimientos imagenológicos pueden ayudar en el diagnóstico y tratamiento de una variedad de enfermedades ortopédicas. El proveedor de atención médica tiene la autoridad para ordenar:

  • Radiografías
  • Gammagrafías óseas
  • Tomografía Computarizada (TC)
  • Resonancia magnética (RM)
  • Artografías (radiografías de articulación)
  • Discografía

¿Cuánto cuestan los aparatos ortopédicos para piernas?

Los puestos varían dependiendo del tipo de aparato ortopédico, los materiales y funciones específicas que deban cumplir. Pueden ir desde unos cuántos cientos de pesos para el caso de plantillas o dispositivos simples, hasta miles de dólares para lo más especializados como las prótesis de pierna, prótesis de pie y más.

Estudio baropodométrico

Es posible que si acudes frecuentemente al podólogo, ortopedista o eres usuario de una prótesis de pierna o tienes alguna lesión por la cual necesites usar un apoyo externo como muletas o bastón, hayas oído hablar sobre el famoso estudio baropodométrico.

No obstante, a la mayoría de las personas les resulta extraña o poco conocida esta palabra y lo que implica un análisis de este tipo. Por ello, en esta ocasión te contaremos todo lo que necesitas saber sobre el estudio baropodométrico, qué es, para qué sirve y cuándo puede resulta necesario que te lo realices.

¿Qué es un estudio baropodométrico?

Como tal, la baropodometría o el estudio baropodométrico es un análisis disponible con la tecnología médica actual para revisar y estudiar la distribución y medición de las presiones plantares en el pie ejercidas por las diferentes estructuras musculares, óseas y demás tejidos blandos que conforman el pie y la pierna a través de una o varias plataformas de registro electrónico.

El término baropodometría se deriva del griego: BAROS = PESO, PODOS = PIE y METRON = MEDIDA, en conjunto se interpretan como la “medida de las presiones del pie”.

¿Para qué sirve un estudio baropodométrico?

En sí, el estudio baropodométrico permite evaluar las presiones plantares durante la posición estática y durante la marcha. Luego de obtenido el registro se diseñan las plantillas que corresponden a los problemas específicos de apoyo que presenta el paciente y así corregir y evitar problemas como pies planos, pies cavos, lesiones deportivas, úlceras del diabético, caminar de puntillas de niños, fascitis plantar, espolones calcáneos, tendinitis entre otros.

¿Quiénes necesitan un estudio baropodométrico?

Todas las personas con dolor, mala postura, problemas del pie (como pie cavo, pie plano, etc), usuarios de prótesis de pierna y más, necesitan someterse a este estudio para que los médicos especialistas puedan determinar el tipo de plantilla que mejor les pueda ayudar a reducir dolores, molestias y corregir la postura corporal.

¿En qué consiste este tipo de estudio?

Este estudio se realiza por diferentes fases:

Fase Estática

Consiste en la toma de presiones plantares en apoyo bipodal o bipedestación, los parámetros a evaluar son:

  • 1. Los puntos de presión de cada pie determinados por colorimetría donde rojo serán interpretados como máxima carga de y azul oscuro la menor presión ejercida en la planta del pie.
  • 2. Se analizará el polígono de apoyo o base de sustentación, en el cual se ubicarán los centros de presión de cada pie y la proyección del centro de gravedad corporal dentro de este polígono.
  • 3. Baricentro corporal, que consiste en la ubicación del punto donde se resume todo el peso del cuerpo.
  • 4. Valores numéricos de la superficie de apoyo entre la zona retropié y antepié, también entre zona externa e interna, distribución del peso total en ambas piernas, ángulos de la posición del pie.

Fase Dinámica

Se trata del estudio más actual y completo, debido a que permite visualizar el registro en función de tiempos del apoyo de la planta del pie durante el desarrollo del paso. Se obtendrán resultados como:

  • 1. La fuerza y presión ejercida durante las subfases de la fase de apoyo de la marcha.
  • 2. La sucesión de los apoyos de ambos pies, la cadencia de los movimientos y el desplazamiento del centro de gravedad durante las cinco subfases de la fase de apoyo de la marcha.
  • 3. El eje direccional de la línea de centro de presiones.
  • 4. Determinar si existe supinación o pronación del retropié, rotación interna del antepié o vencimiento de la cara medial del pie.

Posteriormente se realizan las plantillas correspondientes que tienen diversas funciones:

  • Desde el punto de vista físico las plantillas ortopédicas disminuyen la presión aumentando la superficie de apoyo para favorecer una distribución de cargas del pie.
  • Las plantillas emplean sistemas de fuerza que se oponen a las fuerzas traumatizantes o lesivas, reposicionando estructuras alteradas, disminuyendo las cargas y la amplitud de movimiento.
  • Con el uso de las plantillas ortopédicas se puede prevenir o disminuir la progresión y trasmisión de alteraciones hacia otras estructuras del cuerpo como tobillos, tibias, rodillas, caderas y zona lumbar.
  • Las plantillas ortopédicas disminuyen riesgos en pacientes con alteraciones en la sensibilidad (diabéticos, vasculares).

¿Cuándo acudir a realizarse un estudio baropodométrico?

Generalmente este estudio será recomendado por tu ortopedista o médico cuando note algún problema con la distribución del peso o la postura, de tal manera que se pueda hacer el exámen completo para determinar el mejor tratamiento con plantillas u otros dispositivos ortopédicos.

Hiperlaxitud ligamentaria

Existen muchos padecimientos, enfermedades y síndromes que pueden afectar las articulaciones y huesos de nuestro cuerpo, las cuales provocan dolor, fragilidad o rigidez. No obstante, también existen algunas poco comunes que podrían parecer habilidades o que representan un beneficio, como lo es la hiperlaxitud ligamentaria o hiperlaxitud articular.

Quizá hayas conocido a personas con una elasticidad extraordinaria, las cuales tienen la capacidad de doblar de forma anormal sus articulaciones como tobillos, muñecas, brazos, dedos y más articulaciones a un punto en el que podría considerarse una luxación o dislocación, pero que al contrario de lo que parece, no les provoca dolor o afectación alguna, y la articulación vuelve a su posición normal sin mayor problema.

Esto no sólo se trata de tener mucha elasticidad, sino de un síndrome conocido hiperlaxitud ligamentaria o también como síndrome de Ehlers Danlos, el cual consiste en una enfermedad hereditaria del tejido conectivo que causan defectos en el colágeno, y por ende, en la elasticidad de estas estructuras que se encargan de unir las extremidades del cuerpo.

Qué es la hiperlaxitud ligamentaria o articular?

La hiperlaxitud ligamentaria es una enfermedad hereditaria que afecta a los genes encargados de las propiedades mecánicas de la piel, articulaciones, ligamentos, vasos sanguíneos y órganos, así como el funcionamiento de cada uno de estos. Se caracteriza por una movilidad excesiva de las articulaciones y las principales estructuras músculo-articulares.

¿Qué causa la hiperlaxitud ligamentaria?

Las causas de este síndrome todavía no están definidas, aunque sí está confirmado que es de carácter genético. Se estima que la causa puede ser una mutación genética en las fibras de colágeno que afectan a la elasticidad y fragilidad de tendones, ligamentos, piel, vasos sanguíneos, etc.

Síntomas de la hiperlaxitud articular

Uno de los principales síntomas de la hiperlaxitud ligamentaria es el dolor en articulaciones, huesos, ligamentos e incluso la piel, además de inflamación en estas zonas articulares por la movilidad excesiva y anormal de las estructuras del sistema musculoesquelético.

Está relacionada con diferentes alteraciones en las fibras de colágeno que forman parte del tejido conectivo donde se sostienen las células que dan lugar a las estructuras de los diferentes órganos del cuerpo.

Uno de los síntomas más característicos de este síndrome es la facilidad con la que una persona puede flexo-extender las articulaciones más allá del ángulo fisiológico natural, en algunos casos si no se trata oportunamente la zona se predispone a un estrés articular y músculo tendinoso dejando que surja una distensión músculo tendinosa y compresiones de la membrana sinovial (es un tejido que recubre las cavidades de las articulaciones), lo cual compromete el funcionamiento tanto de la superficie ósea como del resto de los elementos que forman parte de una articulación pudiendo dar lugar a dolor e inflamación de todas las estructuras implicadas en estos movimientos.

Otros síntomas que puede generar esta condición son,dolores de espalda, músculos y articulaciones, rigidez muscular (espasmos), problemas durante el parto, fácil predisposición a sufrir hematomas, luxaciones, o incluso síntomas fuera de las articulaciones, como varices, hernias o distensibilidad de la piel.

Factores de riesgo

Los diferentes estudios realizados revelan que la hiperlaxitud es más habitual en mujeres que en hombres y que en la infancia se es más flexible que en la edad adulta.

De igual manera, si los padres padecen este síndrome o hay historial de esta condición en la familia de una persona, es posible que ella o sus hijos puedan presentar la enfermedad, teniendo gran flexibilidad en las articulaciones pero de igual forma presentando algunos otros síntomas característico.

La hiperlaxitud articular es buena o mala?

La hiperlaxitud se puede presentar en ciertas personas de tal manera que sus articulaciones se puedan luxar y volver a su estado original sin lastimar. Hace algún tiempo se llegó a considerar que la hiperlaxitud benigna era una cualidad que conllevaba una serie de ventajas y beneficios por la gran flexibilidad en personas con esta condición, pero a partir de un estudio realizado a lo largo de 15 años a personas de entre 16 y 20 años con y sin Hiperlaxitud Articular (HLA), por la Unidad de Ansiedad del Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones (INAD) del Parque de Salud Mar de Barcelona y dirigido por el Dr. Antonio Bulbena, director del INAD, pudieron comprobar que este grupo describió la asociación entre ansiedad con una mayor flexibilidad de las fibras colágenas (SHA). Esta asociación clínica se concretó posteriormente con el hallazgo de una unión genética entre ambos fenómenos.

De acuerdo a diversos especialistas, esta condición, así como cualquier otra sintomatología, está indicando que algo anda mal y esto es que los tejidos son frágiles debido a una falla hereditaria del colágeno.

¿Cuándo acudir al médico?

Si el paciente nota que tiene una flexibilidad en las articulaciones anormal, además de presentar algunos de los síntomas anteriormente mencionados, lo más recomendable es que acuda con un especialista que pueda diagnosticar el síndrome y recetar el mejor tratamiento.

¿Cómo se diagnostica la hiperlaxitud articular?

Existe una prueba sencilla llamada prueba de Brighton que consiste en juntar el dedo gordo de la mano totalmente con el brazo.

Algunas personas incluso son capaces de juntar todo el reverso de la mano con el brazo, girándolo hacia arriba (con la palma de la mano hacia abajo).

Tratamientos

Como tal, en la actualidad no existe una cura o tratamiento establecido, por lo que la mayoría de los médicos recomendarán paliar los síntomas con fármacos (analgésicos, antirreumáticos y antiinflamatorios no esteroideos) complementados con ejercicios de bajo impacto, como yoga o natación.

Otras recomendaciones también son:

  • Atender a la higiene postural.
  • Tonificar musculatura.
  • Si existe pronación o huella plana por hiperlaxitud, acudir a un podólogo.
  • Deportes con alto riesgo de lesión por esguince, usar tobilleras y/o rodilleras.

¿Se puede prevenir la hiperlaxitud ligamentaria?

Dado que el trastorno es de carácter genético, no se puede prevenir, pero sí se pueden prevenir complicaciones. En primer lugar, hay que evitar la flexión exagerada de las muñecas o de las articulaciones de los dedos, es decir, no doblarlas más allá de lo normal ni crujirlas.

¿Qué es la Postura Corporal?

Mientras caminamos, dormimos, realizamos alguna actividad física o simplemente estamos sentados, nuestro cuerpo realiza movimientos y adquiere posiciones bastante diversas y que inclusive podrían parecer dignas de un contorsionista. Sin embargo, estos cambios de posición, estiramientos y contracciones son normales y conocidas por todos como la postura corporal.

La postura corporal en la actualidad suele estar muy relacionada con buenos (o malos) hábitos de salud y posiciones que evitan o provocan dolores, como los comunes dolores de espalda, cuello y más. No obstante, esto no quiere decir que sólo exista un tipo de postura correcta, sino que para cada actividad del día podemos adquirir diversas posiciones que ayudan a nuestro cuerpo a un mejor control y desempeño.

Es por ello que para desmentir y aclarar muchas cosas sobre la postura corporal, en esta ocasión en Miprotesisdepierna.mx te contamos todo lo que necesitas saber sobre este tema.

Definición de la postura corporal

Se define como postura corporal a la posición del cuerpo humano que adopta cada individuo, la cual está relacionada directamente con el sistema musculoesquelético, el cual es el encargado de los movimientos de nuestro cuerpo y las posiciones que este adopta.

La postura que adquiere cada persona de igual forma se encuentra estrechamente relacionada con el estado del sistema musculoesquelético, el estilo de vida del individuo, los hábitos diarios, el peso, la altura, la alimentación y el estado anímico/emocional.

¿Tipos de postura corporal

Se suele pensar comúnmente que sólo existe una postura corporal correcta (el cuerpo erguido y la espalda derecha), sin embargo, la realidad es que existen diversas posturas para cuando nuestro cuerpo se encuentra en movimiento, así como para la fase de descanso o inactividad.

  • La postura dinámica se refiere a cómo se sostiene al moverse, como cuando está caminando, corriendo o al agacharse para recoger algo.
  • La postura estática se refiere a cómo se mantiene cuando no está en movimiento, como cuando está sentado, de pie o durmiendo.
  • Es importante mantener una buena postura dinámica y estática.

La clave para lograr una buena postura es la posición de su columna vertebral. Su columna vertebral tiene tres curvas naturales: En el cuello, en la parte media de la espalda y en la parte baja de la espalda. La postura correcta debería mantener estas curvas, pero no aumentarlas. Su cabeza debe mantenerse erguida sobre sus hombros y sus hombros deben alinearse con sus caderas.

La postura corporal y la salud

Una buena postura es más que pararse derecho para verse mejor. Es una parte importante de su salud a largo plazo. El mantener su cuerpo en la posición correcta, ya sea que esté en movimiento o quieto, puede ayudarle a evitar dolores, lesiones y otros problemas de salud.

Mantener una postura saludable durante las actividades cotidianas, no sólo ayuda a prevenir dolores de cuello, espalda, cintura, sino también a evitar que esos problemas se intensifiquen con el tiempo.

¿Cuál es una buena postura corporal?

Una buena postura es cuando existe un buen equilibrio de las curvas de la espalda y una alineación simétrica en relación con el eje de la gravedad. Si colocamos una plomada desde la cabeza a los pies ésta debería pasar por en medio de la oreja, hombro, cadera y acabaría en el tobillo, a nivel del maléolo.

¿Cuál es una mala postura corporal?

Podemos definir una mala postura como cualquiera que fuerce a nuestro cuerpo a adoptar una posición que resulte incómoda, que aumente la tensión muscular y provoque riesgo de compresión de los nervios de la zona de los hombros y del cuello. La habituación de adoptar unas malas posturas puede resultar muy perjudicial para nuestra salud y es capaz de afectar no solo a nuestro ámbito fisiológico sino también al mental, generando estrés y facilitando la aparición de patologías depresivas. La función de la columna vertebral es la de proteger a la médula espinal, por lo que algunos traumatismos en esta primera pueden reducir nuestra calidad de vida de una forma drástica.

¿Cuál es la importancia de mantener una buena postura corporal?

Una buena postura no sólo consiste en tomar una postura erguida y derecha para verse estéticamente mejor, sino que es una parte importante de su salud a largo plazo. El mantener su cuerpo en la posición correcta, ya sea que esté en movimiento o quieto, puede ayudarle a evitar dolores, lesiones y otros problemas de salud.

Riesgos de una postura corporal mala

Una mala postura puede desencadenar un sinfín de dolencias y lesionar ciertas partes del cuerpo, generalmente son los puntos más débiles los que se ven afectados, algunos ejemplos de las consecuencias de una mala postura son:

  • Alteraciones en la alineación del sistema músculo esquelético.
  • Desgaste de la columna vertebral, volviéndola más frágil y con tendencia a lesiones.
  • Presencia de dolor crónico en cuello, hombros y espalda.
  • Afectación en forma en la que se mueven las articulaciones, que puede llevar a desgaste del cartílago.
  • Problemas de equilibrio.
  • Dificultad para respirar.
  • Problemas de digestión.

¿Cómo identificar si tenemos buena postura corporal?

Su columna vertebral tiene tres curvas naturales: En el cuello, en la parte media de la espalda y en la parte baja de la espalda. La postura correcta debería mantener estas curvas, pero no aumentarlas. Su cabeza debe mantenerse erguida sobre sus hombros y sus hombros deben alinearse con sus caderas.

¿Cómo corregir la postura corporal?

A continuación te dejamos algunos tips para corregir tu postura durante las diversas actividades diarias:

Postura al dormir

Utiliza una almohada de viscoelástica para mejorar la presión sobre tus cervicales. La cabeza debe quedar ligeramente inclinada, esto mejorará la respiración (aunque puede que no evite los ronquidos). Es aconsejable que las piernas queden ligeramente levantadas, por lo que tendrás que colocar una almohada.

Postura al caminar

  • Póngase de pie en forma derecha
  • Mantenga sus hombros atrás
  • Evite que su estómago sobresalga
  • Coloque su peso principalmente en las puntas de tus pies
  • Mantenga su cabeza erguida
  • Deje que sus brazos cuelguen naturalmente a los lados
  • Mantenga los pies separados a la altura de los hombros

Postura al estar sentado

  • Cambie frecuentemente su posición al estar sentado
  • Haga caminatas breves alrededor de su oficina o casa
  • Estire sus músculos suavemente de vez en cuando para ayudar a aliviar la tensión muscular
  • No cruce las piernas. Mantenga los pies en el piso con los tobillos un poco más adelante de sus rodillas
  • Asegúrese de que sus pies toquen el piso. Si eso no es posible, use un reposapiés
  • Relaje sus hombros. No deben encorvarse o estar tirados hacia atrás
  • Mantenga los codos cerca de su cuerpo. Deben doblarse entre 90 y 120 grados
  • Asegúrese de que su espalda tenga un buen apoyo. Use una almohada u otro soporte si su silla no tiene respaldo para la curva de la parte baja de la espalda
  • Asegúrese de que sus muslos y caderas estén bien apoyados. Debe tener un asiento bien acolchado y sus muslos y caderas deben estar paralelos al piso

¿Qué son las amputaciones por problemas vasculares?

Algo de lo que poco se habla pero que es un riesgo y una realidad silenciosa en la salud de las personas con problemas vasculares son las amputaciones de pierna, las cuales pueden complicar aún más la calidad de vida y la salud de los pacientes. Es por ello que en esta ocasión tocaremos el tema de las amputaciones por problemas vasculares, por qué se generan y cómo prevenirlas.

La atención a este problema de salud pública es sobre todo importante para con una evolución importante de un problema vascular isquémica de los miembros inferiores, puesto que las enfermedades de este tipo se vuelven crónicas y una falta de control y tratamiento puede derivar en amputaciones por problemas vasculares.

Si tú o un familiar tuyo padece de una enfermedad vascular, sin duda es momento de buscar ayuda especializada para controlar el avance del padecimiento y que no comprometa los miembros inferiores o la salud general.

¿Qué es un problema vascular?

Antes de profundizar sobre las amputaciones por problemas vasculares es importante conocer en primera instancia qué es una enfermedad vascular, sus causas y tratamientos:

Los problemas circulatorios, también llamados enfermedades vasculares, son trastornos que afectan su sistema vascular. Son comunes y pueden ser graves. Algunos tipos incluyen:

  • Aneurisma: Ensanchamiento o abultamiento en la pared de una arteria
  • Arterioesclerosis: Enfermedad en la que se acumula placa dentro de las arterias. La placa se compone de grasa, colesterol, calcio y otras sustancias que se encuentran en la sangre
  • Coágulos sanguíneos: Incluyendo trombosis venosa profunda y embolia pulmonar
  • Enfermedad de las arterias coronarias y enfermedades de las arterias carótidas
  • Afecciones que implican el estrechamiento o el bloqueo de una arteria. La causa suele ser una acumulación de placa
  • Enfermedad de Raynaud: Trastorno que hace que los vasos sanguíneos se estrechen cuando tiene frío o se siente estresado
  • Accidente cerebrovascular: Afección grave que ocurre cuando se detiene el flujo de sangre a su cerebro
  • Várices: Venas hinchadas y retorcidas que se observan debajo de la piel
  • Vasculitis: Inflamación de los vasos sanguíneos

¿Qué es una amputación de pierna?

La amputación de pierna se trata de la extirpación de la totalidad o secciones de uno o dos miembros inferiores del cuerpo humano, lo cual puede ser a causa de una intervención médica controlada pero también debido a accidentes o traumatismos que desprendan la extremidad. Sin embargo, en esta ocasión nos centraremos exclusivamente en la amputación médica controlada y los aspectos que tienen que ver con este procedimiento médico.

La amputación de una pierna por intervención quirúrgica es una intervención que se realiza como último recurso cuando los médicos ya han tratado de salvar el miembro pero que por razones de complicaciones o padecimientos graves, es imposible conservar y debe ser removido para salvar la vida de la persona.

¿Cómo es la Cirugía de Amputación de Pierna?

La amputación de pierna se trata de la extirpación de la totalidad o secciones de uno o dos miembros inferiores del cuerpo humano, lo cual puede ser a causa de una intervención médica controlada pero también debido a accidentes o traumatismos que desprendan la extremidad. Sin embargo, en esta ocasión nos centraremos exclusivamente en la amputación médica controlada y los aspectos que tienen que ver con este procedimiento médico.

La amputación de una pierna por intervención quirúrgica es una intervención que se realiza como último recurso cuando los médicos ya han tratado de salvar el miembro pero que por razones de complicaciones o padecimientos graves, es imposible conservar y debe ser removido para salvar la vida de la persona.

Por lo general, las principales causas de la amputación de pierna se deben a:

  • Pie diabético y úlceras
  • Reducción de la circulación por enfermedades vasculares
  • Tumores cancerígenos
  • Infecciones por heridas y gangrena
  • Traumatismo severos
  • Congelamiento de las extremidades
  • Quemaduras graves
  • Ateroesclerosis
  • Heridas graves que no sanan
  • Pérdida de función de la extremidad
  • Pérdida de sensación

Muchas veces, sobre todo en casos de accidentes y traumatismos severos, la amputación debe ser realizada de emergencia para salvar la vida del paciente, sin embargo en casos más controlados los médicos siempre tratarán de buscar todas las alternativas médicas posibles para salvar el miembro y la calidad de vida del paciente.

Sin embargo, en caso de que todas las opciones se agoten y su salud esté en riesgo, el médico deberá notificarle que el miembro debe ser removido para que se prepare para la cirugía y todo el proceso de recuperación que le espera.

Sin duda al recibir este aviso pasarán por su mente una gran serie de preguntas, conflictos y miedos, por lo que aquí trataremos de resolver las principales dudas sobre este procedimiento y todo lo que implica.

¿Cómo prepararse para las amputaciones por problemas vasculares?

El proceso de amputación de pierna puede ser bastante difícil y complejo, sobre todo por la parte emocional, ya que las personas pueden experimentar estrés, depresión y ansiedad por lo que significa la pérdida de uno de sus miembros del cuerpo, sin embargo, los pacientes deben saber que siempre están acompañados de un equipo de médicos expertos que los asesorarán en todo el proceso, además de que hoy en día existen muchas y eficientes alternativas para que la cirugía y recuperación sean rápidas, sin dolor y con muy pocos riesgos.

También se debe considerar que en la actualidad existen muchas opciones para devolverle a las personas la capacidad de caminar y retomar sus actividades, como lo son las prótesis de pierna.

En cuanto a los preparativos preoperatorios, por lo general se indica a los pacientes que no consuman alimentos ni bebidas desde la medianoche del día de la operación, además de que deberán ser hospitalizados para que el equipo médico observe su condición de salud y si existe alguna complicación que deba ser tomada en cuenta en el momento.

Posteriormente le será administrado un sedante en su cuarto para que pueda descansar y estar calmado antes de la cirugía. Después de esto, será trasladado al quirófano, en donde se le administrará anestesia para que quede en un estado libre de dolor durante la cirugía.

¿Cuánto dura la cirugía de amputación de pierna?

El tiempo que dura el proceso de la amputación de pierna es variado y depende de muchas cuestiones, como la razón por la cual se remueve la extremidad, complicaciones o la zona en la que se realizará la amputación.

En amputaciones de dedos o parciales del pie, es posible que el procedimiento dure menos de una hora, mientras que en intervenciones más complejas, como la amputación de cadera o pelvis, el tiempo de la cirugía se puede extender de 4 a 6 horas.

De igual forma las amputaciones que se hacen en zonas infectadas o tumores suelen ser más delicadas por lo que pueden extenderse varias horas más para remover todos los tejidos que puedan representar una amenaza.

Por lo normal al cirujano le tomará entre 2 a 3 horas realizar la amputación de pierna transtibial o transfemoral en caso de que no existan complicaciones.

¿En qué consiste la cirugía de amputación de pierna?

Una vez que el médico ha determinado la zona en la cual se realizará la amputación por el flujo sanguíneo (entre mayor flujo de sangre más fácil será la cicatrización), este comienza con el procedimiento, el cual implica el corte de piel, músculos, huesos, vasos sanguíneos y nervios.

Los nervios de la pierna son cortados un poco más para que retrocedan al interior del tejido sano y queden protegidos. De igual manera se recorta el extremo del hueso y se alisan las aristas para evitar molestias.

Al retirar la parte amputada se dejará un colgajo de músculo y piel, el cual se usará para cubrir la parte amputada y el hueso de la extremidad residual. Este será inmovilizado en su lugar con puntos o grapas de sutura.

Tratamientos postoperatorios de la amputación de pierna

Una vez que se ha concluido la cirugía, el paciente será llevado a su habitación y le serán administrados medicamentos para el dolor y se monitorea su estado físico y de salud.

Deberá permanecer en recuperación durante varios días, en los cuales le será suministrado analgésicos vía intravenosa y posteriormente en tabletas.

También se le limpiará la herida, cambiará el vendaje y recibirá todas las atenciones para evitar infecciones y dolor durante el proceso de recuperación.

También la persona será visitada por médicos expertos en rehabilitación para recibir asesoría sobre las formas seguras de moverse, los cuidados que deben tener con su miembro residual y el muñón y una serie de ejercicios para aprender a caminar con muletas o usar otros dispositivos.

Rehabilitación de la amputación

De igual manera es fundamental comenzar desde temprano con la rehabilitación del miembro para aprender a usarlo, tener los cuidados necesarios para evitar golpes o complicaciones y para poder utilizar una prótesis posteriormente.

Es indispensable el trabajo con un fisioterapeuta para que le indique los ejercicios que se deben seguir para aprender a mover la extremidad de manera segura, ayudar a reducir los dolores y mejorar la circulación en el miembro residual.

De igual manera esta persona es la encargada de enseñar al paciente como trasladarse de un lugar a otro, subir una silla, cama, usar el baño y en casos necesarios, usar muletas o cualquier otro dispositivo de apoyo para poder caminar o mantener el equilibrio.

También es muy importante aprender cuales son las posturas correctas para caminar, sentarse o acostarse, ya que evitarán el acortamiento de los músculos y complicaciones de tipo óseo o de las articulaciones.

Mejores ejercicios post amputación de un miembro

Para el caso de la rehabilitación para uso de prótesis de pierna, los ejercicios más comunes suelen ser:

  • Entre las paralelas. Apoyo alternado en cada extremidad. Ir reduciendo la ayuda de las manos hasta anularlas.
  • Entre las paralelas. Flexiones de tronco hacia adelante y extensiones lentas del mismo.
  • Sentarse y levantarse de una silla.
  • Elevar la pelvis de uno y otro lado, despegando el pie correspondiente del suelo.
  • De pie. Flexionar alternativamente la prótesis y el lado sano por la cadera y rodilla.
  • De pie, brazos a los lados. Flexoextensión de cuello al máximo mientras el resto del cuerpo permanece en descanso.
  • De pie. Pies separados 5 cm, inclinarse hacia delante sobre el eje de los tobillos.
  • De pie, pie sano adelantado, peso descargado sobre prótesis atrasada. Hacer que la prótesis se flexione suavemente por la rodilla y se adelante con el mínimo esfuerzo del muñón.
  • De pie. Prótesis adelantada, peso descargado sobre la extremidad indemne. Transferir el peso sobre la prótesis y adelantar el pie sano (si es necesario, podrá asistirse con las manos sobre las paralelas).
  • De pie. Apoyo total sobre la prótesis. Elevar la pelvis indemne.
  • Andar de lado con pequeños pasos flexionando ligeramente la prótesis.
  • De pie, pies separados 5 cm. Peso sobre el lado indemne. Elevar la prótesis flexionando la cadera: hacer lo mismo con la pierna sana, mientras el peso corporal se descarga sobre la prótesis.
  • Marcha de espaldas. Cuando el pie protésico se coloca detrás de la rodilla ésta queda bien bloqueada, pero cuando el pie retrasado es el sano, la rodilla protésica puede claudicar.
  • Agacharse y elevarse (sobre la extremidad indemne).
  • Aprender a tirarse sobre la colchoneta, de frente, de lado y de espaldas.
  • De pie. Oscilar hacia los lados hasta perder el equilibrio, apoyándose sobre la prótesis…, girar entonces el cuerpo 90º y adelantar el pie sano (el giro se hace sobre la prótesis).
  • De pie. Separación de los pies dos pulgadas. Elevar el pie protésico y cruzarlo por delante de la pierna sana. Hacer lo mismo con la extremidad indemne por delante de la prótesis.
  • Seguir una línea sobre el suelo.
  • Pasar obstáculos sobre el suelo (tirando con rapidez de la prótesis hacia atrás inmediatamente antes de flexionar la cadera, se obtiene una flexión más intensa que sirve para salvar los obstáculos).
  • Andar sobre un plano inclinado (de lado, con la prótesis sobre la parte baja del plano).

¿Cuándo podré usar una prótesis de pierna?

Después de la amputación, el paciente deberá llevar un proceso de recuperación y rehabilitación en casa, donde se le sugiere adaptar su entorno lo más amigablemente posible a su condición física y si es posible, que sea apoyado por familiares para realizar diversas tareas.

Por lo general, una persona puede ser candidata a usar un prótesis después de 4 a 6 meses de la amputación de pierna, siempre y cuando no haya dolor, complicaciones y se haya usado el vendaje o las medias para acondicionar el muñón.

Ya sea que se trate de una prótesis de cadera, prótesis de rodilla, prótesis transtibial o prótesis parcial de pie, es necesario que se consulte con médicos expertos para el diseño, implementación y el proceso de rehabilitación para aprender a caminar y usar estos dispositivos.

Después de eso, las posibilidades de que la persona retome su vida normal son bastante altas.

¿Qué es la amputación bilateral?

La amputación bilateral de pierna se trata de la extirpación de la totalidad o secciones de los dos miembros inferiores del cuerpo humano, lo cual puede ser a causa de una intervención médica controlada pero también debido a accidentes o traumatismos que desprendan la extremidad. Sin embargo, en esta ocasión nos centraremos exclusivamente en la amputación médica controlada y los aspectos que tienen que ver con este procedimiento médico.

La amputación de una pierna por intervención quirúrgica es una intervención que se realiza como último recurso cuando los médicos ya han tratado de salvar el miembro pero que por razones de complicaciones o padecimientos graves, es imposible conservar y debe ser removido para salvar la vida de la persona.

Causas de la amputación bilateral

Tanto accidentes como enfermedades pueden requerir que sea amputada tanto una sección como la totalidad de la pierna o la mencionada amputación bilateral, afectando la movilidad de la persona. Entre las causas más comunes se encuentran:

  • Pie diabético y úlceras
  • Reducción de la circulación por enfermedades vasculares
  • Tumores cancerígenos
  • Infecciones por heridas y gangrena
  • Traumatismo severos
  • Congelamiento de las extremidades
  • Quemaduras graves
  • Ateroesclerosis
  • Heridas graves que no sanan
  • Pérdida de función de la extremidad
  • Pérdida de sensación

Muchas veces, sobre todo en casos de accidentes y traumatismos severos, la amputación bilateral debe ser realizada de emergencia para salvar la vida del paciente, sin embargo en casos más controlados los médicos siempre tratarán de buscar todas las alternativas médicas posibles para salvar el miembro y la calidad de vida del paciente.

Sin embargo, en caso de que todas las opciones se agoten y su salud esté en riesgo, el médico deberá notificarle que el miembro debe ser removido para que se prepare para la cirugía y todo el proceso de recuperación que le espera.

¿En qué casos es necesaria la amputación bilateral?

Generalmente este procedimiento tan drástico se lleva a cabo en casos en los que no existe otra alternativa médica, pues los miembros inferiores (tejido, músculo y huesos) se encuentran comprometidos por fracturas, quemaduras, infecciones o muerte del tejido y no existe tratamiento o cura que pueda salvar las extremidades.

Esto siempre debe ser determinado por un médico cirujano quien descartará todas las alternativas antes de llevar a cabo la amputación bilateral.

¿Cuántas personas amputadas hay en México?

Si bien, sabemos que la cantidad de personas amputadas o con complicaciones para caminar es bastante alta y se trata de la incapacidad más predominante en el país, no existen datos certeros sobre cuántas personas sufren esta condición, ya que los organismos encargados de censar a la población (saludable o no), arrojan cifras bastante variadas.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en su último censo reporta que el porcentaje de amputados de pierna en México es de aproximadamente 780 mil personas, mientras que otros datos como el de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, reportan que son más de 5 millones de personas con complicaciones para desplazarse (aunque no necesariamente por amputación).

También según los datos de la Academia Nacional de Cirugía, 75 personas son amputadas todos los días en el país, aunque esto incluye toda clase de miembros.

Este problema se acrecenta considerando que existen muy pocas instituciones públicas dedicadas a atender a pacientes que han sufrido la amputación de sus piernas, los cuales no tienen acceso ni a procesos de rehabilitación ni a prótesis de pierna, ya sea por su baja fabricación o por sus elevados costos.

Se estima que al año quedan amputadas más de 20,000 personas, mientras que el porcentaje de prótesis fabricadas por programas públicos es sólo de 1,500, por lo que la mayor parte de la población queda desatendida.

¿Qué son los niveles de amputación de pierna?

Como tal, los niveles de amputación de pierna se refieren a la región del miembro inferior en la que se realiza el corte o retiro de la sección, lo cual puede ser dividiendo un hueso o desarticulando los huesos para remover la sección dañada.

Al ser la extremidad más larga del cuerpo humano, existen diversos niveles en los que puede realizarse la amputación, los cuales van desde el pie hasta la cadera.

El nivel de amputación determina muchas de las condiciones de rehabilitación del paciente, pues dependiendo de esta se determinará el tipo de prótesis y los cuidados que requerirá la persona en un futuro.

¿Cuáles son los niveles de amputación del miembro inferior?

Como se ha mencionado previamente, la amputación de pierna se puede hacer tanto cortando la pierna como desarticulando los huesos para remover la parte inferior pero salver una sección entera sin tener que intervenir el hueso, conservandolo completo.

Los niveles de amputación de pierna son:

Hemipelvectomía

Lla hemipelvectomía se trata de una intervención médica en la cual se extirpa o amputa toda la extremidad inferior (pierna) y una parte de los huesos de la pelvis y la cadera.

Esta intervención se realiza en una zona del esqueleto humano que puede incluir desde la parte de la fosa exterior hasta la columna vertebral central. De igual manera puede comprometer partes como el acetábulo, isquion, sacro, rama o el ilion.

Además, por motivos obvios también compromete el fémur y todos los huesos de la pierna en su totalidad.

Por lo general se trata de una cirugía de emergencia que se debe realizar en situaciones de traumatismos graves en los que sea considerada irreparable toda la sección de la pierna, cadera, pelvis e inclusive algunos órganos de la zona pélvica.

Sólo en situaciones como fracturas o padecimientos como cáncer o tumores más controlados es cuando se planea una hemipelvectomía y se consideran diversas opciones para amputar las menores secciones posibles.

Desarticulación de la cadera

En una desarticulación tradicional de cadera, se extirpa la parte superior del fémur y se desarma la cabeza y la fosa de la cadera. Se quita todo el fémur, incluida la cabeza, y se conserva la fosa. Si la lesión o enfermedad afecta a la fosa o la zona pélvica, pueda que sea necesaria una hemipelvectomía que es, de los niveles de amputación de pierna, el más drástico.

Amputación transfemoral

Este tipo de amputación enseña a los cirujanos la importancia de la reconstrucción muscular, una persona con este tipo de amputación puede soportar muy poco o ningún peso directamente a los extremos del muñón, además los músculos del muslo sufren un desequilibrio cuando se corta transversalmente el fémur.

Desarticulación de rodilla

En una desarticulación de rodilla, el cirujano no corta a través de los músculos largos; los cortes quirúrgicos se realizan donde el músculo se une a los tendones, y estos tendones sujetan los accesorios quirúrgicos mucho mejor que el músculo.

Amputación transtibial

Según la clasificación de la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos, las amputaciones a través del muslo y la pierna se denominan respectivamente transfemoral y transtibial; las amputaciones que se realizan a través de las articulaciones de rodilla y tobillo se designan como desarticulación de rodilla y de tobillo. Al igual que la amputación transfemoral, la amputación transtibial se realiza cortando la tibia y peroné para la remoción del resto de la pierna y el pie.

Desarticulación de tobillo

Las amputaciones tipo Syme o desarticulación de tobillo consisten en la resección de todo el pie y la osteotomía transversal de los maléolos; otra opción a estas entidades es la amputación transtibial.

¿En qué consiste la cirugía de amputación bilateral?

Una vez que el médico ha determinado la zona en la cual se realizará la amputación por el flujo sanguíneo (entre mayor flujo de sangre más fácil será la cicatrización), este comienza con el procedimiento, el cual implica el corte de piel, músculos, huesos, vasos sanguíneos y nervios.

Los nervios de la pierna son cortados un poco más para que retrocedan al interior del tejido sano y queden protegidos. De igual manera se recorta el extremo del hueso y se alisan las aristas para evitar molestias.

Al retirar la parte amputada se dejará un colgajo de músculo y piel, el cual se usará para cubrir la parte amputada y el hueso de la extremidad residual. Este será inmovilizado en su lugar con puntos o grapas de sutura.

Tratamientos postoperatorios de la amputación bilateral

Una vez que se ha concluido la cirugía, el paciente será llevado a su habitación y le serán administrados medicamentos para el dolor y se monitorea su estado físico y de salud.

Deberá permanecer en recuperación durante varios días, en los cuales le será suministrado analgésicos vía intravenosa y posteriormente en tabletas.

También se le limpiarán las heridas, cambiará el vendaje y recibirá todas las atenciones para evitar infecciones y dolor durante el proceso de recuperación.

También la persona será visitada por médicos expertos en rehabilitación para recibir asesoría sobre las formas seguras de moverse, los cuidados que deben tener con sus miembros residuales y el muñón y una serie de ejercicios para aprender a caminar con muletas o usar otros dispositivos.

¿Cuándo podré usar una prótesis de pierna?

Después de la amputación bilateral, el paciente deberá llevar un proceso de recuperación y rehabilitación en casa, donde se le sugiere adaptar su entorno lo más amigablemente posible a su condición física y si es posible, que sea apoyado por familiares para realizar diversas tareas.

Por lo general, una persona puede ser candidata a usar una prótesis después de 4 a 6 meses de la amputación de pierna, siempre y cuando no haya dolor, complicaciones y se haya usado el vendaje o las medias para acondicionar el muñón.

Ya sea que se trate de una prótesis de cadera, prótesis de rodilla, prótesis transtibial o prótesis parcial de pie, es necesario que se consulte con médicos expertos para el diseño, implementación y el proceso de rehabilitación para aprender a caminar y usar estos dispositivos.

Ejercicios Post Amputación: ¡Todo sobre la rehabilitación!

Para un paciente que ha sufrido la amputación de uno de sus miembros, como manos, pies, brazos o piernas, la recuperación y rehabilitación puede ser un proceso complicado. Esto no sólo por el dolor, malestar y la incapacidad para realizar actividades como normalmente lo hacía, sino también por el impacto psicológico y en la autoestima que esto puede representar.

Es por ello que durante este proceso y de forma continua por el resto de su vida, el paciente amputado debe contar con un apoyo integral para poder sobrellevar el impacto psicológico y físico que esto puede ocasionar. Este este último punto, los ejercicios post amputación son ampliamente indispensables.

Estos son una serie de rutinas controladas de fuerza, elasticidad, carga y equilibrio que son necesarias para la sanación del muñón, mejor de la circulación y sobre todo, para que el paciente aprenda como utilizar su cuerpo lo más normal y funcional posible a pesar de no contar con una o más de sus extremidades.

Estos ejercicios post amputación deben ser supervisados siempre por un fisioterapeuta profesional que acompañará en todo momento al paciente para ir avanzando progresivamente hasta sus límites corporales, alcanzando objetivos y metas delimitadas y evitando lesiones u otros riesgos al momento de practicarlos.

Más del 90% de las personas que cumplen con la práctica de estos ejercicios muestran amplias y considerables mejoras, recuperando parcialmente muchas de las capacidades perdidas por la amputación.

¿Qué es una amputación

Antes de hablar sobre los ejercicios post amputación, debemos hablar sobre qué son las amputaciones como tal. Estas se tratan de la extirpación de la totalidad o secciones de uno o dos miembros inferiores del cuerpo humano, lo cual puede ser a causa de una intervención médica controlada pero también debido a accidentes o traumatismos que desprendan la extremidad. Sin embargo, en esta ocasión nos centraremos exclusivamente en la amputación médica controlada y los aspectos que tienen que ver con este procedimiento médico.

La amputación de una pierna por intervención quirúrgica es una intervención que se realiza como último recurso cuando los médicos ya han tratado de salvar el miembro pero que por razones de complicaciones o padecimientos graves, es imposible conservar y debe ser removido para salvar la vida de la persona.

Por lo general, las principales causas de la amputación de pierna se deben a:

  • Pie diabético y úlceras
  • Reducción de la circulación por enfermedades vasculares
  • Tumores cancerígenos
  • Infecciones por heridas y gangrena
  • Traumatismo severos
  • Congelamiento de las extremidades
  • Quemaduras graves
  • Ateroesclerosis
  • Heridas graves que no sanan
  • Pérdida de función de la extremidad
  • Pérdida de sensación

Muchas veces, sobre todo en casos de accidentes y traumatismos severos, la amputación debe ser realizada de emergencia para salvar la vida del paciente, sin embargo en casos más controlados los médicos siempre tratarán de buscar todas las alternativas médicas posibles para salvar el miembro y la calidad de vida del paciente.

Sin embargo, en caso de que todas las opciones se agoten y su salud esté en riesgo, el médico deberá notificarle que el miembro debe ser removido para que se prepare para la cirugía y todo el proceso de recuperación que le espera.

Sin duda al recibir este aviso pasarán por su mente una gran serie de preguntas, conflictos y miedos, por lo que aquí trataremos de resolver las principales dudas sobre este procedimiento y todo lo que implica.

Proceso de rehabilitación

El proceso de rehabilitación y fisioterapia para aprender a usar una prótesis de pierna es indispensable para la seguridad, salud y bienestar general del paciente, ya que solo así aprenderá nuevamente a caminar y se evitarán complicaciones o lesiones en el miembro residual y todo el cuerpo.

Para esto, los fisioterapeutas usan diversas técnicas para que las personas aprendan a usar la prótesis, como ejercicios, fortalecimiento de la extremidad, control del equilibrio y coordinación motriz.

También los médicos encargados de la rehabilitación tienen la misión de enseñar a los pacientes cómo colocar y retirar la prótesis de pierna, su limpieza y mantenimiento, cuidados del muñón y aplicación de masajes y vendaje.

Solo de esta manera se puede garantizar que las personas recuperen su movilidad y calidad de vida de una forma casi total.

Para obtener más información sobre las prótesis de pierna y agendar una cita para un diagnóstico médico y rehabilitación, ponte en contacto con los expertos de miprotesisdepierna.mx, especialistas en el cuidado y la recuperación de pacientes amputados.

Mejores ejercicios post amputación de un miembro

Para el caso de la rehabilitación para uso de prótesis de pierna, los ejercicios más comunes suelen ser:

  • Entre las paralelas. Apoyo alternado en cada extremidad. Ir reduciendo la ayuda de las manos hasta anularlas.
  • Entre las paralelas. Flexiones de tronco hacia adelante y extensiones lentas del mismo.
  • Sentarse y levantarse de una silla.
  • Elevar la pelvis de uno y otro lado, despegando el pie correspondiente del suelo.
  • De pie. Flexionar alternativamente la prótesis y el lado sano por la cadera y rodilla.
  • De pie, brazos a los lados. Flexoextensión de cuello al máximo mientras el resto del cuerpo permanece en descanso.
  • De pie. Pies separados 5 cm, inclinarse hacia delante sobre el eje de los tobillos.
  • De pie, pie sano adelantado, peso descargado sobre prótesis atrasada. Hacer que la prótesis se flexione suavemente por la rodilla y se adelante con el mínimo esfuerzo del muñón.
  • De pie. Prótesis adelantada, peso descargado sobre la extremidad indemne. Transferir el peso sobre la prótesis y adelantar el pie sano (si es necesario, podrá asistirse con las manos sobre las paralelas).
  • De pie. Apoyo total sobre la prótesis. Elevar la pelvis indemne.
  • Andar de lado con pequeños pasos flexionando ligeramente la prótesis.
  • De pie, pies separados 5 cm. Peso sobre el lado indemne. Elevar la prótesis flexionando la cadera: hacer lo mismo con la pierna sana, mientras el peso corporal se descarga sobre la prótesis.
  • Marcha de espaldas. Cuando el pie protésico se coloca detrás de la rodilla ésta queda bien bloqueada, pero cuando el pie retrasado es el sano, la rodilla protésica puede claudicar.
  • Agacharse y elevarse (sobre la extremidad indemne).
  • Aprender a tirarse sobre la colchoneta, de frente, de lado y de espaldas.
  • De pie. Oscilar hacia los lados hasta perder el equilibrio, apoyándose sobre la prótesis…, girar entonces el cuerpo 90º y adelantar el pie sano (el giro se hace sobre la prótesis).
  • De pie. Separación de los pies dos pulgadas. Elevar el pie protésico y cruzarlo por delante de la pierna sana. Hacer lo mismo con la extremidad indemne por delante de la prótesis.
  • Seguir una línea sobre el suelo.
  • Pasar obstáculos sobre el suelo (tirando con rapidez de la prótesis hacia atrás inmediatamente antes de flexionar la cadera, se obtiene una flexión más intensa que sirve para salvar los obstáculos).
  • Andar sobre un plano inclinado (de lado, con la prótesis sobre la parte baja del plano).

¿Por qué son importantes los ejercicios post amputación

Los objetivos de esta etapa consiste en conseguir una independencia funcional respecto a los autocuidados y la movilidad sin una prótesis, así como preparar al paciente y a su miembro residual para el uso de la prótesis.

¿A partir de cuándo podré usar una prótesis de pierna

Para que una persona sea candidata al uso de una prótesis de pierna, prótesis transfemoral, de pie o cualquier otro tipo y lugar el cuerpo, es necesario que cumpla con una serie de condiciones físicas y que siga las indicaciones de los médicos para los cuidados postoperatorios de la amputación y el muñón.

El uso de la prótesis y el inicio de la terapia de rehabilitación física podrá ser aproximadamente después de 4 meses de la amputación y una vez que se ha conseguido que sane la herida y el muñón esté en condiciones para la adaptación del socket de la prótesis.

Sin embargo, si la amputación fue debido a una enfermedad crónica o se desarrollaron complicaciones durante el proceso, puede que la persona esté lista en un plazo de 6 8 meses, además de que deberá cumplir con requisitos como:

  • Alta médica después de la cirugía y curación.
  • Cicatrización completamente cerrada y sin presentar suturas.
  • Usar el vendaje o las medias de presión diariamente.
  • El muñón no debe presentar hinchazón, dolor o signos de infecciones.
  • Se debe conseguir una forma semicónica del muñón.
  • Receta médica sobre el tipo de prótesis que requiere el paciente.

Una vez que se han cumplido con estos requisitos, es momento de emprender el proceso de rehabilitación y fisioterapia.

Conoce los tipos de rodillas protésicas que existen

En el mundo de las prótesis de pierna existe una amplia variedad de tipos, pues con los avances en la tecnología médica, biomédica, ingeniería y robótica, cada vez se desarrollan equipos más sofisticados y avanzados que emulan la apariencia y los funcionamientos de los miembros naturales.

Tal es el caso de los tipos de rodillas protésicas, pues cabe resaltar que no es sólo un tipo, sino muchos tipos de prótesis que existen para esta articulación, las cuales ofrecen diferentes beneficios y funcionalidades según sea la necesidad de cada paciente y su caso clínico.

Por ello en esta ocasión abarcaremos todo sobre los tipos de rodillas protésicas que existen.

¿Qué tipos de prótesis de rodillas existen?

Actualmente existen diversos tipos de prótesis de rodilla dependiendo de cada paciente y sus necesidades fisiológicas y médicas:

  • Prótesis unicompartimental de rodilla: Se suele implementar cuando sólo uno de los lados de la rótula se encuentra dañada, sustituyendo únicamente una parte de la articulación. Sin embargo, no es tan recomendado ni usado porque no evita que el problema se siga complicando en el otro segmento.
  • Prótesis total de rodilla: Es la más común, la cual consiste en el reemplazo de las 2 superficies articulares.
  • Prótesis de rodilla de revisión: Se usan cuando hay que cambiar complementos de una prótesis ya implantada en el paciente.

Otros tipos de rodillas protésicas

Prótesis de rodilla y pierna

Las prótesis de rodilla y pierna son las que se utilizan en casos de amputación en pacientes que han perdido su extremidad inferior desde la articulación o de la rodilla o por encima de esta, y que por ende, necesitan de una extremidad artificial en la que se implemente la parte de la articulación para poder volver a realizar el movimiento de flexión y caminata.

En este tipo de prótesis de rodilla se implementan las piezas que sustituyen a la pierna faltante, así como la sección de pie, pero también se crea un mecanismo que permite el doblez del dispositivo, imitando los movimientos de la articulación de las rodillas del cuerpo humano. Para esto se utilizan bisagras o elementos hidráulicos, dependiendo las necesidades de cada paciente.

Prótesis de rodilla interna

Las prótesis de rodillas internas o parciales se tratan de aquellas que se implantan dentro de la pierna en los casos en que el paciente presenta daños o desgastes irreparables en el hueso y los ligamentos de la región de la rodilla y que permiten el doblez y movimiento normal de los miembros inferiores, lo cual le incapacita para caminar o genera un dolor crónico constante.

En estos casos se reemplaza parte o la totalidad de la rodilla y se instala por medio de una cirugía la prótesis de rodilla que permita a la persona volver a flexionar su articulación de forma normal e indolora.

¿Qué es una prótesis de rodilla y cómo funciona?

Las prótesis de rodilla es un dispositivo médico que le permite a los pacientes con una amputación a la altura de la rodilla o por encima, la recuperación de la movilidad y calidad de vida, suplantando las estructuras y funciones de este miembro del cuerpo humano.

Este dispositivo reemplaza de forma artificial la articulación de la rodilla y todo el resto de la pierna (tibia y peroné), así como el pie, para permitir al paciente recuperar su capacidad para caminar y realizar actividades comunes y profesionales que realizaba anteriormente.

También existen prótesis que no se implementan por amputaciones de pierna, sino que son prótesis de rodilla que se implementan por daños en la articulación de la rodilla, hueso y tendones, en los casos en que son irreparables.

En este tipo de prótesis sólo se añade a la pierna una prótesis interna de rodilla articulada, la cual se encarga de sustituir las regiones dañadas o la totalidad de la articulación, fijándose al fémur y a la tibia para volver a otorgar movilidad al paciente de forma normal y sin dolor.

Este dispositivo se instala por medio de una cirugía de prótesis de rodilla, en la que se retiran las secciones dañadas del hueso y las articulaciones, y se implantará el nuevo dispositivo que permitirá recuperar la flexibilidad, soporte y mitigar los dolores sufridos por el paciente.

¿Cuándo es necesaria una cirugía de prótesis de rodilla?

La cirugía de prótesis de rodilla se realiza generalmente en pacientes mayores a los 60 años con problemas y dolores crónicos en sus articulaciones o en personas que han sufrido un desgaste o accidente que los ha dejado incapacitados para caminar.

La principal causa es la artrosis de rodilla, fracturas y tumores óseos que puedan desarrollarse, lo que requiere la implementación de un dispositivo que sustituya las funciones de apoyo, fuerza, y flexibilidad del hueso y ligamentos.

¿En qué consiste la cirugía de prótesis de rodilla?

La operación para instalar la prótesis de rodilla es un procedimiento quirúrgico en el que se retira la sección del hueso y tendón dañada, y se reemplaza por una prótesis de rodilla que brindará el apoyo y flexión necesaria para que el paciente vuelva a caminar, uniendo las dos parte de la pierna (fémur y la tibia y el peroné).

Para esto, previamente el paciente debe ser sometido a estudios clínicos con rayos X para determinar el nivel de daño que presenta y si es candidato a recibir este trasplante de rodilla artificial.

De igual manera se debe determinar y diseñar la prótesis de rodilla personalizada, pues debe adaptarse a la fisionomía y necesidades de la persona.

Una vez que se cuenta con el dispositivo, se debe implantar por medio de una cirugía, la cual consiste en:

  • La cirugía de prótesis de rodilla se puede realizar anestesiando a la persona, ya sea con anestesia local o anestesia general, según sea el caso.
  • Posteriormente es necesario hacer una incisión de unos 20 centímetros.
  • Se procede a retirar la rótula, cortando los extremos del fémur y la tibia para poder acomodar el dispositivo.
  • Se deben fijar las 2 partes de la prótesis a los distintos huesos por medio de tornillos o cemento.
  • Posteriormente se procede a reparar los tendones, músculos y cerrar la herida.

¿De qué materiales se fabrican las Prótesis de Rodilla?

Las prótesis de rodilla se elaboran de distintos materiales dependiendo del tipo de sección a reemplazar, las necesidades de cada persona y la resistencia y flexibilidad requerida.

Por lo general los materiales de los que se elaboran las prótesis de rodilla son:

  • Silicona.
  • Acero inoxidable.
  • Aluminio.
  • Titanio.
  • Gomaespuma.
  • Neopreno.
  • Resina.
  • Fibra de carbono.
  • Polipropileno.
  • Biocerámica.
  • Fibra de carbono.
  • Aleaciones con titanio.

¿Cuáles son los beneficios de la prótesis de rodilla?

Los beneficios de implantar este dispositivo médico para cambiar la articulación principal de las piernas es sobre todo la mitigación del dolor que genera el daño y desgaste de los huesos y articulaciones, así como la recuperación de la movilidad para caminar, agacharse y desempeñar varios movimientos que habían estado limitados o perdidos.

¿Cuánto cuesta una prótesis de rodilla?

Todos los tipos de rodillas protésicas tienen precios completamente personalizados dependiendo de cada paciente, el grado de daño y los materiales requeridos para la elaboración de la pieza mecánica que sustituirá a la articulación.

Para determinar el precio de la prótesis el paciente debe ser sometido a un diagnóstico y estudios médicos que determinarán lo que necesita el paciente y los componentes que se reemplazarán.

También hay que considerar los costos de la cirugía, los cuales pueden variar dependiendo de la institución médica en la que se realice, así como si el paciente requerirá hospitalización post operatoria y servicios de rehabilitación y terapia para recuperar la movilidad.

Pie Varo: Qué es, causas y tratamientos

Entre las malformaciones más comunes del pie que seguramente todos hemos escuchado o más de uno padecido, está el pie plano, pie cavo y más, pero de los que casi no se habla es del pie varo.

Se trata de un defecto de nacimiento en el que el pie está torcido o fuera de su posición

Esta condición en casos agravados de igual forma puede ocasionar muchos problemas, dolores y dificultad para caminar a las personas que lo sufren.

Por ello, aquí te explicamos todo lo que tienes que conocer acerca del pie varo, cómo identificarlo y los tratamientos que existen en la actualidad para contrarrestarlo.

¿Qué es el pie varo?

El pie varo, también conocido como pie equino o pie equino varo consiste en una variedad de anomalías del pie que por lo general están presentes al momento del nacimiento (congénitas) en las que el pie presenta una forma o posición torcida. En el pie equino varo, los tejidos que conectan los músculos al hueso (tendones) son más cortos que lo habitual. El pie equino varo es un defecto congénito frecuente y por lo general es un problema aislado para un recién nacido saludable en los demás aspectos.

El pie equino varo puede ser leve o grave. Aproximadamente la mitad de los niños con pie equino varo lo tienen en ambos pies. Si tu hijo tiene pie equino varo, tendrá dificultades para caminar normalmente, por lo que en general los médicos recomiendan tratarlo poco después del nacimiento.

Comúnmente, los médicos pueden corregir con éxito el problema sin cirugía, aunque a veces los niños necesitan una cirugía de seguimiento más adelante.

¿Cuáles son las causas del pie varo?

La causas del padecimiento es desconocida (idiopática), pero puede ser una combinación de la genética y el entorno.

Los factores de riesgo incluyen los siguientes:

  • Antecedentes familiares. Si alguno de los padres o sus otros hijos han tenido el padecimiento, es más probable que el bebé también lo tenga.
  • Enfermedades congénitas. En algunos casos, el pie zambo puede estar asociado con otras anomalías del esqueleto que están presentes al nacer (congénitas), como la espina bífida, un defecto congénito que ocurre cuando la columna vertebral y la médula espinal no se desarrollan o no se cierran adecuadamente.
  • El entorno. Fumar durante el embarazo puede aumentar significativamente el riesgo de que el bebé tenga pie zambo.
  • Líquido amniótico insuficiente durante el embarazo. Si el líquido que rodea al bebé en el útero es demasiado poco, el riesgo puede ser mayor.

Síntomas del pie varo

El pie equino varo puede presentar síntomas muy notables, como:

  • La parte superior del pie suele estar doblada hacia abajo y hacia adentro, lo que aumenta al arco y gira el talón hacia adentro.
  • Es posible que el pie esté tan torcido que de hecho se vea como si estuviera al revés.
  • La pierna o el pie afectado puede ser ligeramente más corto.
  • Los músculos de la pantorrilla en la pierna afectada generalmente están subdesarrollados.

Se puede prevenir el pie varo?

Debido a que los médicos desconocen las causas es imposible prevenirlo completamente. Sin embargo, si estás embarazada, puedes tomar las siguientes medidas para limitar el riesgo de que tu bebé tenga defectos de nacimiento: No fumar ni pasar tiempo en entornos llenos de humo.

Factores de riesgo

Por lo general, el pie equino varo no causa problemas hasta que el niño empieza a pararse y caminar. Si se lo trata, lo más probable es que tu hijo camine casi con normalidad. Es posible que tenga dificultades con:

  • Movimiento. Puede ser ligeramente menos flexible.
  • Longitud de la pierna. La pierna afectada puede ser ligeramente más corta pero, por lo general, no causa problemas significativos de movilidad.
  • Talla del calzado. El pie afectado puede tener hasta 1 y 1/2 tallas de calzado menos que el pie normal.

  • Tamaño de la pantorrilla. Los músculos de la pantorrilla del lado afectado siempre pueden ser más pequeños que los del otro lado.
  • Sin embargo, si no se lo trata, el pie equino varo puede causar problemas más graves.

¿Cuándo acudir al médico?

En el momento que se detecte esta condición es importante acudir con un ortopedista experto para que descarte otros problemas o padecimientos, así como para que recomiende la mejor forma de cuidar los pies y si es necesario, el uso de calzado o plantillas especializadas.

¿Cómo se diagnostica el pie varo?

El diagnóstico del pie varo y pie plano por lo general se realiza con un examen clínico y con pruebas de seguimiento aplicadas por un especialista en ortopedia.

En el examen clínico de rutina, el médico especialista te preguntará sobre los síntomas que presentas, incluyendo cualquier dolor que sufras, tanto en el pie como en otras partes del cuerpo. Después, el especialista examinará tus pies y tu postura para poder determinar el tipo de deformidad que padeces. Por último, te preguntarán sobre tu historial médico familiar, ya que el pie varo es con frecuencia una afección hereditaria.

Es probable que el médico ordene realizar pruebas adicionales para descartar o confirmar otras posibles causas de la afección. Pueden incluir pruebas neurológicas o hacer un escáner de tu columna vertebral si existen sospechas de un posible tumor.

Los exámenes que se pueden hacer incluyen:

  • Radiografía de los pies
  • Radiografía de la columna
  • Electromiografía
  • Resonancia magnética de la columna
  • Estudios de conducción nerviosa
  • Pruebas genéticas para buscar genes hereditarios que se puedan transmitir a su hijo

Tratamientos para el pie varo

Existen diferentes tratamientos para esta condición que dependerán de la gravedad del padecimiento.

Tratamiento no quirúrgico

Las opciones no quirúrgicas incluyen ejercicios intensos de estiramiento y la colocación de yeso. Para los niños menores de 6 años, puede ser útil el calzado especial. La cirugía casi nunca es necesaria para tratar el pie varo y solo se considera si el niño tiene dolor intenso o dificultad para caminar.

Tratamiento quirúrgico

Para corregir quirúrgicamente el pie varo, se cortan los huesos del pie y se vuelven a colocar en una alineación más normal. Se coloca un yeso para proteger el pie mientras se cura. Durante un mínimo de seis semanas, el niño no puede caminar ni pararse. Después de este período de seis semanas, si la recuperación va bien, se puede colocar un yeso para caminar.

   
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