Cirugía de prótesis de cadera: en qué consiste, recuperación y costos
La articulación de la cadera es una de las más resistentes del cuerpo, pero cuando el desgaste o una lesión limitan la movilidad básica, como caminar o sentarse, la cirugía de prótesis de cadera surge como la solución definitiva. Este procedimiento, también llamado artroplastia, ha evolucionado para ofrecer una recuperación cada vez más rápida y una mejora drástica en la calidad de vida.
¿Qué es la cirugía de prótesis de cadera?
En términos sencillos, es la sustitución de las partes dañadas de la articulación de la cadera por componentes artificiales diseñados para replicar el movimiento natural del cuerpo.
Cirugía de reemplazo de cadera explicación
La cadera es una articulación de “bola y cavidad”. En la cirugía, el cirujano retira el cartílago y hueso dañados:
- Se extrae la cabeza del fémur (la bola).
- Se limpia y prepara el acetábulo (el hueco en la pelvis).
- Se insertan los componentes de metal, cerámica o polietileno de alta densidad que permiten un deslizamiento suave y sin dolor.
¿Cuándo se necesita prótesis de cadera?
No todo dolor de cadera termina en quirófano. Un especialista recomienda esta intervención cuando:
- El dolor persiste incluso en estado de reposo.
- Existe una rigidez que impide levantar la pierna o calzarse.
- Los tratamientos conservadores (fisioterapia, antiinflamatorios o infiltraciones) ya no surten efecto.
- El desgaste óseo es visible en radiografías o resonancias.
¿Por qué se coloca una prótesis de cadera?
Las causas más comunes incluyen:
- Artrosis o desgaste de la cadera
- Artritis reumatoide
- Necrosis avascular
- Fractura de cadera
- Lesiones traumáticas previas
- Malformaciones en la articulación
Todas estas condiciones dañan el cartílago y los huesos, generando dolor y pérdida de movilidad.
Tipos de prótesis de cadera
Existen distintos tipos de prótesis dependiendo del material, fijación y alcance del reemplazo:
Según el tipo de reemplazo
- Prótesis total de cadera: reemplaza tanto la cavidad como la cabeza del fémur.
- Prótesis parcial: sustituye únicamente la parte femoral.
Según la fijación
- Cementadas: se fijan al hueso con cemento quirúrgico, común en personas mayores.
- No cementadas: se adhieren al hueso de forma natural, usadas en pacientes más jóvenes y activos.
- Híbridas: combinación de ambas técnicas.
Cirugía de cadera paso a paso
Si te preguntas qué sucede dentro del quirófano, este es el proceso estándar que dura entre 1 y 2 horas:
- Anestesia: Generalmente se utiliza anestesia raquídea (de la cintura para abajo) con sedación.
- Incisión: El cirujano realiza una apertura en el lateral o la parte frontal de la cadera (abordaje anterior o posterior).
- Preparación ósea: Se retira el tejido dañado y se da forma al hueso para recibir los implantes.
- Colocación: Se inserta el vástago femoral y la copa acetabular. Se verifica que la longitud de las piernas sea simétrica y el rango de movimiento sea óptimo.
- Cierre: Se suturan los planos musculares y la piel, colocando a menudo un drenaje temporal.
Vida útil de una prótesis de cadera
Una de las mayores preocupaciones es cuánto tiempo durará este “repuesto”. Gracias a los nuevos materiales como el par de fricción cerámica-polietileno, las estadísticas son muy alentadoras:
- Más del 90% de las prótesis modernas duran entre 15 y 20 años.
- En pacientes que siguen las recomendaciones de actividad física moderada, pueden superar los 25 años de funcionalidad.
Preparación para la cirugía: el éxito comienza antes del quirófano
No se llega a una cirugía de reemplazo de cadera sin una planificación estratégica. Para reducir los riesgos de infección y acelerar la recuperación, es vital seguir estos pasos de “prehabilitación”:
- Acondicionamiento físico: Aunque el dolor limite el movimiento, realizar ejercicios de bajo impacto para fortalecer la parte superior del cuerpo y los músculos de la pierna sana facilitará el uso de andadores o muletas tras la operación.
- Evaluación dental: Sorprendentemente, es común que los cirujanos soliciten una revisión dental. Una infección en las encías o una caries profunda puede permitir que las bacterias viajen por el torrente sanguíneo y se alojen en la nueva prótesis, comprometiendo la cirugía.
- Adecuación del hogar: Antes de operarte, debes “preparar el nido”. Instala barras de apoyo en la ducha, utiliza un elevador de asiento para el inodoro y retira alfombras o cables sueltos que puedan provocar una caída durante los primeros días de movilidad reducida.
- Control de peso y tabaco: Reducir el peso disminuye la carga sobre la nueva articulación, y dejar de fumar es innegociable, ya que la nicotina retrasa la cicatrización ósea y aumenta el riesgo de complicaciones pulmonares.
